Los colores de la vida

Dime si alguna vez tu corazón abrió las puertas del alma y se dejó vencer por la inmensa alegría que reina en su jardín.
Es cierto, es tu corazón tan frío como la hiel, tan desierto como el Sahara. Así pretendes juzgar a quienes te rodean. Tu justicia se hunde en el odio y el rencor eterno a los que pisan el camino del amor en la búsqueda de esperanza.
Dicen que nacer sin amor es como no vivir, no existir en este mundo. Entonces tú no eres más que un alma vacía que vaga por el mundo oscureciendo el día e inundando con tus lágrimas la noche. No hay salvación para una pobre alma como tú, que no acepta salvación alguna. Permíteme pues, corazón inerte, quitar esa venda gris que oculta de tus ojos los colores de la vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s